El tema del desengaño en el pensamiento barroco hispano

Anexo aquí un trabajo mío muy antiguo. En 1984 terminé la licenciatura en Filosofía y me especialicé en la historia del pensamiento español y dentro de ella en el periodo Barroco y en la figura de Baltasar Gracián. Este es un artículo que publiqué en las Actas del V Seminario de Historia de la Filosofía Española de la Universidad de Salamanca y que es un resumen de lo que fue mi tesina de licenciatura. En aquella época, aunque la tesina no era obligatoria, si ibas a continuar con el doctorado, tenías que hacerla y así lo hice dado que mi plan era realizar dicha continuidad. Luego la vida va decidiendo por nosotros y nos sitúa donde en principio no pensábamos estar.

Mi tesina profundizaba mucho más que el artículo en el tema y, sobre todo, en Baltasar Gracián. Me la dirigió José Luis Abellán que en aquel momento era el catedrático del departamento de Historia del Pensamiento Español de la Facultad de Filosofía de la UCM.

Son curiosos los sentimientos que despierta enfrentarse a un texto que escribiste hace 32 años y al que dedicaste una buena parte de tu vida en lo que a la investigación del mismo se refiere. ¿Quién era el Antonio Quirós que escribía esto? ¿Qué tiene que ver con el actual? Son la misma persona o acaso la memoria solo trata de mostrarnos como un continuo en el tiempo aquello que son momentos vividos por seres totalmente diferentes. No sé. En cualquier caso es una experiencia entre lo nostálgico y lo milagroso enfrentarse a situaciones como esta; escanear un texto (en aquel momento se escribía a máquina), pasarle el OCR, revisarlo, colocar todas las cosas en su sitio, descubrir y corregir los errores de puntuación o incluso de ortografía que cometiste (empleé la palabra “cohartar” en lugar de “coartar”), recordar el seminario, la presencia en el mismo con el equipo de José Luis Abellán. ¡Yo tenía 25 años!, menos de los que tiene mi hijo ahora.

La imagen seleccionada aquí es el grabado de Duero, “El caballero, la muerte y el diablo” que fue el icono gráfico que elegí para la tesina.

En fin, pasemos del sujeto y vayamos al objeto. Lo importante de lo que se reseña en el artículo es la determinación de la figura del desengañado, con unas características más que apreciables en nuestro mundo actual. Es un poco tocho de leer, sobre todo para los que no son amantes de la filosofía y dentro de la misma a quienes se hayan interesado por el pensamiento español; por ello, si ves algo interesante en la temática recomiendo que se lea solo el punto 8, la denominada “Recapitulación final” que resume en un par de páginas el sentido que se quería dar a todo el asunto.

Para descargar el artículo, haz clic en la siguiente imagen.

 

El caballero, la muerte y el diablo

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *