Ecosistemas en el mundo laboral (II. La personalidad del líder)

Uno de los aspectos que más influyen en la creación de un determinado ecosistema laboral es la personalidad del primer líder de la compañía. Lo que este piensa, cómo comunica su idea estratégica sobre lo qué hay que hacer y cómo hacerlo, determinados aspectos de su personalidad, etc. son cruciales a la hora de determinar el modelo sobre el que el ecosistema laboral de la empresa se desplegará.

No voy aquí a tomar partido por un estilo de liderazgo u otro, eso vendrá más adelante. Simplemente trataré de reseñar las que, desde mi punto de vista, devienen como consecuencias en el ambiente laboral de los diferentes tipos de personalidad de los líderes empresariales.

Yo creo que es obvio para todos que la Apple liderada por Steve Jobs era sensiblemente diferente de la Apple dirigida por Scully. Estamos ante dos hombres con personalidades notoriamente distintas que condujeron de forma muy diferente el entramado empresarial de la empresa de la manzana. Un hombre con la personalidad impulsiva de Jobs, de carácter fuerte, amante del trabajo bien hecho, de la perfección, de lo bello, creó una compañía capaz de hacer productos magníficos. Los miembros de su equipo se veían fuertemente influenciados por esta visión, de forma que otros aspectos no demasiado presentes en la personalidad de Jobs, eran eludidos (por ejemplo, la preeminencia de la organización económica de la compañía frente a la capacidad creativa de la misma). Ahí entra Scully para salvar la situación, pero su personalidad carecía de la fortaleza y el carácter emprendedor de Jobs, era un burócrata, un buen segundo para tener detrás a un presidente altamente creativo. No era así, y Scully, que fue muy eficaz en Pepsico, casi hunde a Apple.

Pero quizá más que las relaciones Jobs-Scully me interesan las relaciones Jobs-Wozniak. Wozniak es una gran tecnólogo con una visión de equipo fuerte. Era capaz de crear grandes cosas, pero el factor humano para él era de gran importancia, No así, para Jobs. Para este último, su visión, su misión estaba por encima de las personas y en ello estuvo la base de sus discrepancias. ¿Hubo un equipo técnico de Apple diferente durante y después de Wozniak? No me cabe la menor duda. ¿Era más eficaz uno que otro? No podría responder a esa pregunta, simplemente eran diferentes, se organizaban de modo distinto, lograron cosas diferentes y siguieron caminos diferentes.

¿Podemos pensar que los atributos del líder deben ser distintos en función del tipo de compañía? Estoy totalmente convencido de ello. Por ejemplo, una compañía tecnológica de fuerte perfil creativo necesita gente como Jobs a los mandos, pero un inversor financiero necesita una personalidad totalmente diferente. Necesita rodearse de personas ambiciosas en lo personal, que sean capaces de crear valor para sus clientes basándose en su propia ambición. Qué decir de un responsable militar o policial; en estos casos debemos estar ante alguien capaz de que sus órdenes se sigan sin rechistar, pero también de alguien que sepa organizar las operaciones de forma que la seguridad de sus hombres quede tan cubierta como sea posible.

Esto en cuanto a los matices que se refieren a la tipología de las compañías, pero más allá de ellos, hay componentes de cualquier ejercicio de liderazgo que marcan sus ecosistemas laborales. Así, por ejemplo, podemos encontrar a líderes fuertemente controladores; con ellos quizá se logren conseguir fuertes éxitos empresariales, pero estos estarán basados en su actividad y no en la de sus subordinados. Otros, con una fuerte tendencia a delegar; ellos repartirán sus éxitos y sus fracasos, pero crearán una organización más colaborativa. Encontraremos líderes con una fuerte impronta intelectual, capaces de ser admirados solo por sus logros a ese respecto. Tendremos a quienes hacen de la disciplina laboral el principal objetivo a conseguir. En general, se espera que el líder sea capaz de adaptar su personalidad a las necesidades del proyecto y sea capaz de crear el ecosistema que mejor se adapte a la consecución de los logros de la compañía. Cuanto menos flexible se sea a este respecto, más estaremos dejando al azar la consecución de dichos logros.

Por último me gustaría remarcar lo que considero crucial e indispensable en todo responsable de equipo. Debe ser alguien capaz de transmitir tranquilidad y control a las personas que dependen de él. Alguien que pueda resultar confiable en la resolución que nos va a dar cuando vamos a plantearle un problema. Alguien que pueda hacernos creer que nuestra inversión de trabajo, de esfuerzo, está a salvo bajo su mando.

Más adelante, cuando hallamos revisado otros aspectos influyentes en la creación de los ecosistemas laborales, expondré mi punto de vista acerca de las características más genéricas que debe tener el líder óptimo, por el momento quedémonos aquí, reteniendo la idea clave de que la personalidad del líder marca fuertemente el modo de ser de cada ecosistema laboral.

 

 

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