15. Tener ingenios auxiliares

Felicidad de poderosos, acompañarse de valientes de entendimiento que le saquen de todo ignorante aprieto, que le riñan las pendencias de la dificultad. Singular grandeza servirse de sabios, y que excede al bárbaro gusto de Tigranes, aquel que afectaba los rendidos Reyes para criados. Nuevo género de señorío, en lo mejor del vivir hacer siervos por arte de los que hizo la naturaleza superiores. Hay mucho que saber y es poco el vivir, y no se vive si no se sabe. Es, pues, singular destreza el estudiar sin que cueste, y mucho por muchos, sabiendo por todos. Dice después en un Consitorio por muchos, o por su boca hablan tantos sabios cuantos le previnieron, consiguiendo el crédito de Oráculo a sudor ajeno. Hace aquellos primero elección de la lección, y sírvenle después en quintas esencias del saber. Pero el que no pudiere alcanzar a tener la sabiduría en servidumbre, lógrela en familiaridad.

 

 

Estamos ante una loa del sabio que sabe rodearse de quienes completan sus conocimientos o incluso saben más que él. Con ello Gracián niega la autosuficiencia de quienes se piensan superiores en conocimiento a los demás. Son más grandes solo aquellos que, bien por servidumbre o por familiaridad, han sido capaces de tener a su alrededor a quienes más podían ayudarle a completar sus deficiencias. Esto continua siendo un gran tema en nuestro tiempo. Por un lado se nos presentan, como construcciones de marketing, las imágenes de ciertos personajes, cuya inteligencia y cuyo saber hacer han llenado su carrera de logros. Pero parece no estar de moda la figura de quienes han logrado el éxito en sus proyectos debido a haber contado para ellos con los mejores y sin robarles el brillo que cada uno deba tener en función de sus aportaciones. Un gran tema para debatir y sobre el que probablemente el posicionamiento de nuestro mundo no ha cambiado demasiado respecto al del siglo XVII del jesuita. Solo que con más publicidad ahora para difundir las imágenes de esos personajes cuyo ingenio ha destacado y que, probablemente, no hubieran llegado ni a la vuelta de la esquina sin un poderoso equipo de buenos colaboradores.

 

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